martes, mayo 19, 2009

Espeleología submarina

Llevaba un par de años sin realizar ninguna inmersión, pero aprovechando que este fin de semana se bajaban a Mazarrón unos amigos para terminar el curso de Open Water Diver decidí unirme a ellos e iniciar con fuerza la temporada de buceo 2009.

El viaje de ida el viernes por la mañana no tuvo nada que destacar (a diferencia del de hace 2 años), salvo una paradita en Albacete para 'soltar lastre'. Localizamos el hotel, con algún problemilla de más y, después de comer, Carol y yo nos dirigimos al club ZOEA donde teníamos reservada una inmersión en piscina: para terminar algunos ejercicios del curso, en su caso; y como recordatorio antes de sumergirme en el mar, en el mío. Todo fue bien, demasiado bien diría incluso. Me acordaba de montar el equipo, de los ejercicios e incluso de las señas. Se nota que me había releído el manual!!

El sábado por la mañana, mientras mis compañeros de fatigas buceaban por primera vez en mar abierto, yo me apunté a la inmersión conocida como Cueva de la Virgen. Iba menos nervioso de lo que esperaba, gracias a la práctica del día anterior, y con unas ganas locas de sumergirme. Lástima de los 40 minutos en barco que tardamos en alcanzar la cueva... menudo mareo me pillé, aunque el de la vuelta fue todavía peor (algún recuerdo me vino a la memoria). Dejando a un lado la travesía, la inmersión fue muy bonita. Consistió en bajar a unos 17m. de profundidad e introducirnos en una cueva acuática localizada dentro del acantilado. Nadamos un rato por la superficie (dentro de la cueva), nos sumergimos para visitar alguna cueva secundaria, y vuelta de regreso al barco. Todo muy bonito, especialmente el efecto luminoso creado por la 'boca del diablo' al pasar de una zona oscura (la cueva) a una zona con mucha luz (el mar). Estoy como loco por ver si mi compañero me envía las fotos que tomó.

El domingo hice otras dos inmersiones.
La primera fue una inmersión muy sencilla por la Isla de Paco, donde lo más destacable es que mi compañero (con cámara de nuevo!) y yo la hicimos completamente solos; es decir, sin monitor, ni otro ser que nos acompañara más allá de los peces, erizos, caraculos, estrellas de mar y etcetc. Fue muy tranquila (profundidad máxima de 13m), pero me gustó la sensación de independencia contemplativa sin más.
La segunda inmersión consistió en una visita a Cueva del Lago. Tras otro paseo en barco de 30 minutos (pero esta vez con biodramina), llegamos al lugar de la inmersión. Se trataba de una cueva interior en la que, una vez en la superficie, dejamos nuestro equipo flotando a la deriva (salvo los lastres que dejamos en la orilla y las aletas que nos llevamos con nosotros). Salimos del agua y tras un breve paseo por el interior, alcanzamos un precioso lago de agua dulce en el que estuvimos chapoteando un buen rato. De regreso, recuperamos las botellas y los chalecos e inmersión de regreso al barco... en la que, por cierto, descubrí una morena (el animal acuático!) de color azul. La verdad es que fue una inmersión muy original y bonita.

5 comentarios:

insospechado dijo...

Mola la foto. No sabía que fueras todo un experto submarinista...

Carolina dijo...

Qué bien nos lo hemos pasado. Tenemos que planificar alguna inmersión ya ¿eh? ;).

kykoche dijo...

insospechado, experto submarinista es mucho decir, de momento sólo aficionado :) Por cierto, que la foto no es mía, la morena que yo vi era mucho más bonita!! (pero no tenía cámara)

Caro, tengo unas ganas locas de hacer más inmersiones. Silvia ha dicho que igual bajan a Alcocéber en junio y desde ahí hay salidas para Culumbretes.

Carolina dijo...

Eiiii, Columbretes :). ¡Genial!. No tan genial Alcocebre, que me trae recuerdos extraños :S... Ya me diréis el finde, el último yo estaré con Juan en AB, y el del 19 en principio no podria tampoco...

carpediembubu dijo...

Cómo que una paradita en Albacete para 'soltar lastre'. Vale que me sobran unos kilitos, pero tampoco es para tanto ;)

Bueno, parece muy chulo lo de las inmersiones, aunque aún no me hayas convencido, jaja!

Un abrazo!