martes, noviembre 07, 2006

Hoy hace un año

Hoy hace un año que abandoné mi cómoda vida de doctorando en la universidad y me incorporé al trabajo en la empresa privada. Mirando hacia atrás, es cierto que esta decisión provocó ciertos cambios en mi vida:

- En la universidad entraba a trabajar entre las 09:30-10:00 y me iba sobre las 20:00. Un par de noches al año me tocaba 'dormir' en el laboratorio.
- En el trabajo entro a trabajar a las 08:00 y salgo a las 17:30. Los viernes salgo a las 15:00. Tan sólo un día he salido a las 20:00.

- En la universidad dormía una media de 8 horas diarias. Un café al día máximo.
- En el trabajo no suelo llegar a dormir 6 horas diarias. Dos cafés al día mínimo.

- En la universidad nunca encontraba tráfico ni tenía problemas para aparcar en la puerta.
- En el trabajo tardo 40 minutos para hacer un recorrido de no más de 15 minutos y cada vez aparco más lejos.

- En la universidad miraba el correo y los periódicos en internet hasta las 11:00. Luego hacía un descanso de casi una hora.
- En el trabajo miro el correo, los periódicos y los blogs hasta las 09:00. Ahí hacemos un descanso de media hora. Luego, a las 11:00 hacemos el segundo.

- En la universidad comía a las 14:00 y no volvía a currar hasta las 16:00.
- En el trabajo comemos alrededor de las 13:15 y no volvemos a trabajar hasta las 14:45, siempre que no comamos fuera.

- En la universidad en verano me iba a nadar 3 días a la semana a la piscina de la U.C.M. de 12:00 a 14:00.
- En el trabajo en verano he tenido jornada reducida dos meses y medio.

- En la universidad jugaba en dos equipos de baloncesto, uno de fútbol-sala, otro de fútbol-7 y un equipo de balonmano. 3 partidos a la semana eran en horario laboral.
- En el trabajo ahora sólo juego en un equipo de baloncesto y en otro de fútbol-7, sólo los fines de semana.

- En la universidad la frecuencia de los picos de trabajo era de 3 meses.
- En el trabajo, los picos de trabajo aparecen cada 3 semanas.

- En la universidad tenía una beca homologada, sin Seguridad Social hasta el último mes antes de irme, con 28 días de vacaciones laborales y un sueldo escueto.
- En el trabajo tengo un contrato indefinido, con Seguridad Social claro, 22 días de vacaciones laborales (o 30 naturales) y cobro un 50% más que antes.

- En la universidad viajaba constantemente por el mundo para asistir a congresos internacionales o a reuniones de proyectos.
- En el trabajo sólo he viajado a Valladolid, eso sí, en el BMW Z3 descapotable de mi compañero Chebax.

- En la universidad mi único futuro consistía en finalizar la tesis y optar a una plaza de Profesor, tarea por otro lado harto complicada.
- En el trabajo mi abanico de opciones es mucho más amplio al valorarse externamente la experiencia que voy adquiriendo.

Echando la vista hacia atrás, reconozco que hay muchas cosas que echo de menos de la universidad, sobre todo la gente que dejé atrás (a la que sigo intentando ver a menudo) y los viajes (que es lo que peor llevo con diferencia). Además, reconozco que al principio el cambio me resultó bastante duro (pasé de ser una persona valorada por mi proyección y mis conocimientos a ser el último en llegar al grupo de trabajo). Sin embargo, con el apoyo de Raquel y con el trato de mis nuevos compañeros, la situación fue poco a poco mejorando con el paso de las semanas.

Sigo pensando que acerté con el cambio... pero también reconozco que si el doctorado en España tuviera el mismo apoyo ecónomico y social que en E.E.U.U., por ejemplo, yo seguramente seguiría en mi mesa del laboratorio C-307 formando parte del Grupo de Tratamiento de Imágenes de la Universidad Politécnica de Madrid.

11 comentarios:

Anónimo dijo...

Yo también hecho de menos mi vida como estudiante, sin ser trabajador, que ahora, con las dos cosas es un poco coñazo.

Yo me tiraba de 10 de la mañana a 14 de la tarde jugando a "Culo" en la cafetería... Así me tiré algunos meses, porque algunos días solamente teníamos una clase.

Ahora, me tiro de 9 de la mañana a 11 escribiendo en el blog, xD. Y de 11 a 14 leyendo los del resto.

Un abrazote.

jose dijo...

Tienes razón. Uno de los problemas más gordos que tiene el trabajo en la universidad es que sólo se considera trabajo en la universidad, para el resto del mundo sigues estudiando y haciendo el vago. De ahí viene la poca consideración social, y de ahí, el hecho de que no cotices a la SS y el bajo sueldo.

Esto unido a la saturación de personal frente a la escasez de plazas genera un futuro incierto a largo plazo.

holbeist dijo...

A veces conviene hacer instantáneas de tu vida y guardarlas en un cajón para valorar si merece la pena lo que has elegido, aunque evidentemente detrás de todos esos criterios objetivos se esconde la nostalgia que siempre tiende a hacer mejores momentos que quizá no lo fueron tanto.

Igrein dijo...

Jajaja!!! Yo en mi proxima vida quiero ser Morgan!!!
Aunque yo tampoco me quejo. He cumplido el sueño de mi vida: ser contable. Joer... ya lo se, es que soy mu rarita.
Y yo no hecho de menos aquellos tiempos... demasiado difíciles para mi. Ahora estoy en mi casa. Hago lo que quiero. Soy autosuficiente (eh, eso no lo puede decir mucha gente en este mundo). Me compro lo que me da la gana. No doy explicaciones de lo que me compro. Es genial.
Creo que estoy en el mejor momento de mi vida. Y por eso ni me quejo ni añoro el pasado.
Un besín!!!

Anónimo dijo...

Igrein, ahora mismo estoy en la misma situación que tú. Hago lo que quiero, estoy trabajando en lo que me gusta desde hace ya un tiempo y, tengo una persona a mi lado maravillosa. Yo no le puedo pedir más a la vida.

Bueno, aunque te dije Kyk que tenía cosillas que contaros... Puede que dentro de poco las diga. Por ahora, como no están del todo seguras prefiero no decir nada.

Yo no cambiaría nada de mi vida, la viviría otra vez igual.

kykoche dijo...

morgan, tenías que ver la cara que me puso la gente cuando les dije que estuve 4 años de carrera viviendo en cafetería con mi pocha y mi Risk!! Yo no volvería a mi vida de estudiante, ahora también vivo muy bien y encima soy independiente en todos los aspectos.

jose, qué te voy a contar a tí, que llevas siendo mi compañero de viaje desde hace más de tres años. No puedo más que darte la razón en todo.

holbeist, también tienes toda la razón. Pero yo opino que la nostalgia es buena, significa que se han vivido buenos momentos que se pueden recordar a lo largo de la vida. Eso sí, no aguanto a los que dicen que 'todo tiempo pasado fue mejor'

igrein, te envidio... salvo por lo de ser contable :P A ver cuándo puedo comprarme yo una casita y CREAR mi propia vida.

morgan otra vez, yo tampoco cambiaría nada de mi vida, porque lo que no me hizo más feliz me hizo más fuerte. Aún así, creo que estoy en un buen momento y con perspectivas de mejorar! Ya nos contarás...

ChebaX dijo...

Ah, la vida de estudiante... eso sí era vida. ;)
Aunque todavía tenéis que explicarme una cosa: si no ibais a clase, ¿por qué os molestabais en ir a la cafetería a jugar al culo/risk?
Con lo bien que se está en la cama... jejeje.
Me estoy acordando de un momento de mi vida en el que tuve que tomar una decisión muy parecida: fue cuando el jefe del grupo de vídeo de la universidad técnica de Berlín (algo así como el GTI de la UPM) me ofreció una beca para hacer con ellos el proyecto de fin de carrera (y la posibilidad del doctorado).
Si hubiese aceptado ahora viviría en otro país, en el que los doctorados sí son reconocidos fuera de la universidad, y mi vida sería radicalmente distinta.
Supongo que en la vida no existen decisiones correctas o equivocadas, simplemente distintos caminos que te llevan a distintos lugares. Todos ellos pueden ser igualmente interesantes.

Bubu dijo...

Joder, tío, esta entrada me ha tocado la fibra!! Yo también os hecho mucho de menos. Esto no es lo mismo desde que os fuisteis. Aunque no me puedo quejar (acabo de venir de pasar una semanita en Stuttgart :D) y tampoco me gusta arrepentirme de mis decisiones reconozco que fueron 2 años, más o menos, inolvidables :)

Por otro lado otro de los problemas del reconocimiento del doctorado en la empresa es que en España no se invierte en I+D desde la empresa privada y, prácticamente no valoran el trabajo de la Universidad (que ya sabéis que puede llegar a ser muy duro) porque no entran dentro de sus líneas de actuación. Por eso la mayoría de los doctorandos aspiran a ser docentes cuando hay mucho más allá. Es así de triste :(

kykoche dijo...

Cuánta razón tienes, Bubu. Son los males de siempre de la universidad española: la falta de inversión y la falta de reconocimiento. Y lo peor es que luego sales a la empresa privada y te das cuenta que en la Universidad se hacen muchísimas cosas novedosas y punteras, mientras que en la empresa como mucho se desarrolla.

por cierto, te he dicho ya que me gustaría que curraras con nosotros? Aunque sea a la vuelta de Heidelberg... tú piénsatelo:P

bubu dijo...

Jaja, ya me gustaría, ya lo sabes, pero creo que nuestros futuros profesionales van por derroteros distintos... aunque no del todo separados ;)

kykoche dijo...

nunca digas de este agua no beberé... además, hasta ahora tus intereses profesionales no pasaban por la docencia, verdad? Y si es así, en algún momento tendrás que dar el salto XD