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miércoles, agosto 12, 2009

Caminho Portugués (II)

Día 3 (lunes 27 de julio de 2009). Rubiaes - Tui (20km): existe la opción de dormir en Valença, pero es meterle 5kms más a la etapa siguiente, ya larga de por sí. Salimos prontito y nos desperezamos con una lluvia matutina. Desayuno en Pecene. Ascenso moderado, descenso un poco más prolongado y el resto de la etapa casi llano. Hasta Valença casi toda la etapa es por vías romanas. Ainhoa (fatal de la rodilla), Caro y Dani se van quedando atrás. Juan también por culpa del tobillo. El resto más o menos bien, aunque yo llevo un vendaje en la rodilla (preventivo) y otro en el tobillo que me torcí. Nos reagrupamos en Valença, pero decidimos economizar esfuerzo y no subimos a la ciudadela. Cruzamos el río Miño/Minho (y por tanto la frontera). A la entrada de Tui un grupo sigue la carretera principal y otro las flechas amarillas que llevan a la ribera del río. Los dos caminos son válidos. Llegamos a la catedral y buscamos el albergue (ojo! las flechas amarillas no pasan por la calle del albergue, pero sí muy cerca). Llegamos sobre las 13:00. Descubro que me he olvidado el gel y el champú en Rubiaes, más la toalla en Ponte. Soy un desastre. Comilona a base de unas hamburguesas gigantes. Compras en la farmacia y en el súper. Paseo turístico. Cena a base de fruta, leche y cereales.

Día 4 (martes 28 de julio de 2009). Tui - Redondela (30km): nos colamos en un cruce (bien señalizado, pero era de noche... Ainhoa, Caro y Dani fueron más listos) y perdimos una hora entre vegetación y vías del tren -conocemos a los todoterreno Antonio y Toni-. Entre eso, unos bares cerrados, un café poco más allá... perdemos mucho tiempo. Dani, Mártita y Ainhoa deciden coger un autobús hasta O Porriño para ir al médico. 3kms de recta por asfalto cruzando un polígono industrial hasta llegar a O Porriño. Conocemos a Ximo, un valenciano muy dicharachero. Obras en el pueblo que nos cortan el ritmo. Caro también decide parar y se une al clan médico. Andamos por asfalto (algún tramo peligroso) hasta Mos. Comilona en frente del albergue a base de ensalada y bocatas de tortillas echas con los "famosos huevos de Mos". Tras la comida, 9 kms hasta Redondela con una importante subida y un descenso muy pronunciado. Las rodillas sufren... nosotros 'zurcimos'. La charla con Ximo hace que se me pase volando el final de la etapa. Llegamos al albergue a las 18:30. Casi no quedan camas. Ainhoa está destrozada, el médico le ha dicho que tiene la rodilla muy inflamada y que no puede seguir el camino. El resto han tenido mejor suerte. El albergue no está mal, pero (a pesar de que la hospitalera era muy maja) para mí es el peor de este camino: literas hacinadas, mala ventilación, espacio malgastado (museo?), apenas hay espacio para tender... Tomamos unas cervezas y comemos (11 peregrinos) como unos señores en casa de Loli (familia política de Fernando). "Hola, Ximo, de Valencia. -Hola, Loli, de Galicia." Carol se agarra un buen pedo con el orujo de fresa. Actividad nocturna en alguna litera.

Día 5 (miércoles 29 de julio de 2009). Redondela - Pontevedra (19km): Desayuno en Redondela y despedida de Ainhoa (a pesar de nuestra insistencia, decide regresar a Madrid en autobús via Vigo). La etapa tiene un par de cuestas, pero es fácil. Aún así, la gente no está con fuerzas para hacer 15km más hasta San Mauro (lo que nos permitiría llegar el viernes a Santiago). Preciosas vistas desde Puente Sampaio. En la primera parte de la etapa nos juntamos una tropa: nosotros, los 3 valencianos, Joel el "portugués errante"... Parada sanitaria rodeados de naturaleza. Cartel de "Camino: Desvío Provisional" en español, que muchos extranjeros no entienden. Parada en aldea de Sta. Marta, el día de Sta. Marta, y con una Marta en el grupo. Gominolas, palomitas... y charla semireligiosa con una lugareña ("El triángulo formado por Lourdes, Santiago, Fátima y Roma"). Últimos kilómetros de asfalto, un poco pesados. El albergue está justo al llegar a Pontevedra. Llegamos a las 12:15 y esperamos con unas cervecitas (inviación de Juan y Carol) hasta las 13:00 que abre. Nueva comilona (Marta no invita al pulpo), siesta rota por el grito de una esposa encendida ("en las farmacias venden unas cosas que se llaman tapones y que son perfectas tanto para los ronquidos como para las risas de los adolescentes"), chiste en inglés, trucos para no tener ampollas, paseo por la ciudad, pantalones nuevos para Fernando, cena de cereales.

cenita y queimada amanecer en el camino
Frontera natural Ponte Sampaiao

Día 6 (jueves 30 de julio de 2009). Pontevedra - Briallos (22km): Caro y Dani en transporte hasta Padrón, para llegar el viernes a Santiago. El resto madrugón y desayuno con un camarero hiper-lento. Casi nos perdemos a la salida de Pontevedra. Travesía sin nada especial que reseñar, a parte del mucho asfalto. Llegamos a Briallos a las 12:10. Es demasiado pronto y el albergue está todavía cerrado. El albergue está nuevo (~28 literas). La hospitalera es una borde: nos deja esperando al sol hasta las 13:00, nos da unas sábanas (a los que estábamos) y dice que vuelve a las 19:00 para sellarnos. Compramos comida en la única tienda del pueblo (~1km del albergue). La mayoría de nuestros compañeros (Joseta, Anne, los Tonis, Ximo...) siguen hasta Caldas. Baño en el río, perfecto para recuperar las piernas y los pies con el agua fría. Siesta, masajes, curación de ampollas (sobre todo Juan). La hostelera impide que se quede a dormir una chica que llevaba andados 48km (la llevan en coche a Caldas). Cena y a dormir.

Día 7 (viernes 31 de julio de 2009). Briallos - Padrón (25km): Desayunamos en Caldas de Reis. El que peor va es Juanito por culpa de la ampolla y el tobillo. Bonito paseo por caminos arbolados que cruzan valles y colinas diversas. Pasamos 2 horas diciendo nombres de mamíferos (el lobo de mar existe, el ligre también) y series de TV de todos los tiempos. Descansamos en un puesto de Protección Civil. Último tramo hasta Padrón muy cansado por culpa del asfalto y el feo paisaje. Feria, puente romano y llegamos al albergue, somos de los primeros. El albergue: precioso, grande y recién renovado, al lado de la catedral, y con una hospitalera muy maja. Comemos en O'Pimenteiro y, a pesar del pulpo, los pimientos (invitación de Mártita!) y la carnaza, nos 'achispamos' con el vino y los licores. Dormimos la mona. Caro y Dani han llegado a Santiago sin problemas. Pasamos la tarde protegiéndonos de la llovizna y cenamos en la sala común, en compañía de Natalia y los polacos, Christian y otros 2 alemanes, el grupo de galleguiños de La Guardia y la familia de 3 hijas + 2 novios. Por la noche, Juan y yo nos vamos a ver el fútbol a un bar.

cenita y queimada amanecer en el camino
Cuál será el camino... Llegamos!

Día 8 (sábado 1 de agosto de 2009). Padrón - Santiago (23km): intentamos desayunar en el bar de la estación de autobuses Padrón, pero está cerrado. Chaparrón. Desayunamos más adelante en un hotel. Juan tiene el tobillo muy hinchado y nos pide que no le esperemos, que llegará a su ritmo, pero sin parar. Avanzamos mezclando tramos de camino y de carretera. Mujer de la curva. Cruzamos varios pueblos, más asfalto y nuevo chaparrón. Los últimos kms son bastante feos y se hacen largos. A la entrada de Santiago nos encontramos una terrible cuesta, en cuya cima hay un Hospital (por algo será). Esperamos a Juan para entrar todos juntos. Nos reciben Caro y Dani. Entramos en Santiago por la Avenida Rosalía de Castro (no es la más bonita). Llegamos los 10 peregrinos juntos (Ainhoa en el pensamiento) hasta la Plaza del Obradoiro. Alegría y fotos. Visitamos la Catedral. A la salida, más lluvia. Comemos de menú en un restaurante, a pesar de que olemos fatal. Marta y Fernando se quedan dormidos en la mesa. Volvemos a la plaza y esperamos que alguien nos ofrezca alojamiento. 5 minutos tardamos: apartamento, 15€/persona. Ducha, tiendas, algunos consiguen su compostela. Cena de celebración (bebida y comida mejorables). Bares, cervezas y copas, acompañados de Christian, Joseta, Anne, Natalia y los polacos.

Día 9 (domingo 2 de agosto de 2009). Santiago. Dejamos las mochilas en el apartamento de Natalia. Escuchamos la misa del peregrino. Paseamos por la ciudad, resto de compostelas y más compras. Recuperamos las mochilas, comemos en una especie de kebab. Repetimos. Vamos al aeropuerto, unos en autobús, otros en taxi (hay tarifa plana de 18€ desde Santiago!). Facturamos algunas mochilas y a volar. Salimos con retraso y el piloto le 'pisa'. Cazos y mareos. Mis padres han salido de casa sin las llaves. Les vamos a abrir y nos vamos a casa. Luego a casa de Juan a tomarnos algo con Ainhoíta

... el lunes a trabajar, después de otra gran experiencia en el Camino. Volveremos a repetir!!

lunes, agosto 10, 2009

Caminho Portugués (I)

Hace un par de años realicé el Camino de Santiago con un par de amigos (más los que hicimos allí) y la verdad es que la experiencia nos gustó tanto que este año nos propusimos repetir todos juntos. Pero por aquello de no hacer la misma ruta (el Camino del Norte), y para evitar la presumible masiva afluencia del tradicional Camino Francés, este año optamos por realizar el Camino Portugués.

Desde la misma organización del viaje ya quedó claro que la experiencia iba a ser muy diferente a la anterior. Para empezar éramos un grupo mucho más grande, nada menos que 10 personas! (y eso que tuvimos un par de bajas por motivos laborales y/o de maternidad). Además, la mitad del grupo decidió realizar el camino desde Oporto (~230km), mientras que los desgraciados con menor número de días de vacaciones nos conformamos con realizar dos etapas menos y salir desde Braga (~190km). La idea era coincidir todos en Ponte de Lima para seguir el camino juntos desde allí... cuento cómo nos fue:

Día -3 (martes 21 de julio de 2009). El primer grupo formado por Andrea, Carol, Lucía, Marta y Fernando parte con destino a Porto. Un error en el cálculo de las etapas les llevó a coger los billetes un día antes de lo necesario. Llegan a Porto sin problemas. Cogen el tren hasta Vilar do Pinheiro, dejan las mochilas en el hostal y vuelven a Porto para hacer turismo. La elección de Vilar do Pinheiro no es banal, les permite ahorrarse 12kms horribles de asfalto cruzando un polígono industrial en la primera etapa, ya de por sí bastante larga.
El resto, currando o de viaje romántico (yo en lo primero).

Día -2 (miércoles 22 de julio de 2009). Vilar do Pinheiro - Sao Pedro de Rates (25km): la avanzadilla realiza una primera etapa bastante dura: mucha carretera, encajonados entre muros y sin apenas arcén, bajo un intenso y constante aguacero. Andrea casi es atropellada en un par de ocasiones. Se calan a pesar de las capas de agua. Llegan al albergue de Sao Pedro de Rates y todo cambia a mejor. El albergue es nuevo, consiguen "el sello más bonito del Camino Portugués" (precioso de verdad, en dos colores y todo), disfrutan de los spaguetti's de Christian, y los geniales hospitaleros (Natalia, Sergio y Nuno) les preparan una cena increíble con queimada incluida como guinda.
El resto del grupo más de lo mismo.

cenita y queimada amanecer en el camino
Cena en Sao Pedro Amanecer en el Camino

Día -1 (jueves 23 de julio de 2009). Sao Pedro de Rates - Barcelos (15km): etapa corta que sirve para descansar de la paliza del día anterior. Fernando (a.k.a. Rafiki) encuentra el báculo de la lluvia en un bosque de eucaliptos. Confusión al descubrir que Barcelinhos no es Barcelos. Pollo con canecas (jarras de cerveza). Siesta y sesión de masajes. Catedral con ruinas templarias. Fotos con el famoso gallo de Barcelos.
El resto del grupo prepara las mochilas y cuenta las horas para partir.

Día 0 (viernes 24 de julio de 2009). Barcelos - Ponte de Lima (33km): etapa larga. Pueblos y urbanizaciones 'Villa Hollywood'. Maizales, parras y kiweras de todo tipo. Lluvia en los últimos kms. Comida en Viana, el único punto intermedio donde se puede comer, según la guía Aguilar. Tramos recién alquitranados que se evitan cruzando un huerto. El final de la etapa también tuvo premio, ya que el albergue de Ponte de Lima lo acababan de estrenar hace 10 días (no viene aún en las guías! y no es lo mismo que el albergue juvenil!). El albergue es precioso, incluyendo las vistas desde sus habitaciones.
Ainhoa, Juan y yo salimos del trabajo y nos dirigimos a Barajas. Facturamos por aquello de las navajas, líquidos, etc. Vuelo hasta Porto. Aterrizamos sobre las 21:30 (hora portuguesa). 20 minutos esperando en el tren/metro hasta que se decide a salir. Viajamos hasta la estación de Sao Camilo. Perdemos el tren hasta Braga por escasos minutos (la estación de Campanha hubiera sido mejor opción, para empezar porque nos hubiéramos evitado el trasbordo). Cena en el McDonald's. Tren de las 0:20 con dirección a Braga. Llegamos a las 02:00. Caminamos hasta el albergue juvenil. Está cerrado y Caro no nos coge el móvil. ¿Dormimos en el parque o empezamos la etapa? Al parque... Caro nos llama, el albergue está abierto, nos hemos equivocado de puerta. Dormimos 3 horas.

Día 1 (sábado 25 de julio de 2009): el grupo de avanzadilla calculó mal el día de partida, así que les toca descansar en Ponte de Lima. Les echan del albergue a pesar de haber camas libres, se van a un hostal... y se dedican a pasar el día y esperarnos.
Braga - Ponte de Lima (33km): Caro, Ainhoa, Dani, Juan y yo nos ponemos en marcha bien prontito (~06:00). El ritmo de la etapa es bueno, aunque hacemos paradas frecuentes para proteger rozaduras y evitar ampollas. Desayuno en Vila de Prado: rico, rico. La etapa transcurre fundamentalmente siguiendo la Via Romana XIX, pavimento de piedras y adoquines, en un constante sube y baja. Casi todo el tiempo protegidos del sol. Paramos a comer las viandas de Dani: taco de jamón serrano, chorizo ibérico... espectacular! Después de la comida, llegó el "llanto y rechinar de dientes": mucho calor, vadeando algún riachuelo, más asfalto, algún tramo mal señalizado que nos hace "regalar" 500 metros, paseo horrible cruzando el club de golf, le cambio la mochila a Caro... Dani se viene abajo por momentos, Caro se resiente por culpa de los 11kg de mochila que lleva, a Juan le duele el tobillo y Ainhoa (que hasta ahora iba genial) empieza a tener molestias serias... yo "sólo" estoy muy cansado (vamos, me duele todo). Llegamos a Ponte, pero aún hay que localizar el albergue. Un taxista nos envía al hostal juvenil. Error, regalamos otros 500m. El albergue está cruzando el puente gótico de piedra de 25 ojos. Reencuentro 'peliculero' con el resto de peregrinos. Son las 18:30. Dani y Caro no pueden más y se cogen un taxi a la entrada de Ponte. Ducharse, lavar, cenar y a la cama.

bastones amanecer en el camino
El apoyo en el camino Vista desde el albergue de Ponte

Día 2 (domingo 26 de julio de 2009): Ponte de Lima - Rubiaes (21km): primera etapa que hacemos todos juntos... o casi, porque Dani y Caro están aún destrozados y hacen la etapa en taxi. Salimos todavía de noche, muy parlanchines. Compartimos las experiencias vividas y aprendemos canciones nuevas ("de qué?", "caca"...). Camino muy bien señalizado (como todo el camino en Portugal): en cada cruce hay 3 flechas indicando el camino a seguir y una cruz señalizando los caminos erróneos. Desayunamos en Barrio (¿?), justo antes del pico de la etapa. Y menudo pico. Casi 400m de desnivel... y sin descanso: a una pendiente de piedra le sigue otra pendiente de piedra (menos mal que no nos llovió ahí). Antes de llegar a la subida nos supera un equipo portugués de mountain-biker. En la cuesta, en cambio, les pasamos nosotros. Yo me distraigo adelantándoles uno a uno (llevo bastón y botas, mientras que ellos llevan la bici al hombro y botas con anclaje para los pedales) y sin darme casi cuenta termino la cuesta. El resto de nosotros va llegando poco a poco... Carol incluso después de pegarse una llorera por el esfuerzo. Mensaje de Christian en la tierra para "el grupo de españoles". Militares portugueses de maniobras nos impiden avanzar en una dirección... que no era la nuestra. Descenso pronunciado por camino de piedra y roca. Mi rodilla me avisa. Llegada a Rubiaes. Odiosos mensajes en el asfalto: "Albergue a 2 kms", "Albergue a 1.500m", "Albergue a 1.300m"... psicológicamente horribles. Tramo de asfalto. Piso en el borde y me caigo al suelo. Me he torcido el tobillo. Llegamos al albergue. No hay hospitalero (se paga la voluntad), pero el albergue está muy bien: camas, cuerdas, lavaderos... eso sí, restaurante y tiendas a más de 1.000m del albergue. Marta entra en el baño de caballeros "por error", los "Papá noel y Rudolf" alemanes nos despiertan en la siesta, contacto con el grupo religioso termitero portugués... y primera experiencia con los "dragones" roncadores.

miércoles, septiembre 10, 2008

Boda 2.0

Y tras un año de espera...
...tras una despedida por 'todo lo alto'...

... tras la 'entrega del ramo'...

... por fin llegó el gran día para Margarita y para José María: el bodorrio!!!

¡¡ QUE VIVAN LOS NOVIOS !!

La verdad es que si me pusiera a describir la boda y el fin de semana que hemos pasado todos juntos en Baiona (Pontevedra) no terminaría nunca! Porque no sólo se cubrieron todas las expectativas, es que se superaron con creces!!! Los novios guapísimos, la boda preciosa, el banquete espectacular (menuda mariscada!), cachondeo en la barra libre, ligoteos múltiples (sodoma y gomera!), reajustes de habitaciones... y luego excursiones varias, incluyendo las Islas Cíes. Vamos, es-pec-ta-cu-lar!!!!

Eso sí, lo mejor, realmente lo mejor, fue compartir un fin de semana con todos los amigos allí reunidos y disfrutando de la felicidad de José y Marga... que seáis MUY FELICES, CHICOS!!!
Marabunta Qué guapetes! Padrinos

domingo, agosto 31, 2008

La Ciudad de la Luz

Mi último viaje estas vacaciones ha sido a París. Por curioso que parezca (al menos para mí lo es), París es una ciudad que aún no había visitado, así que mentiría si no dijera que tenía bastantes ganas de 'estrenarme'... y si se va bien acompañado, pues mucho mejor!!!

Tras el susto inicial con los billetes de RyanAir y su política de cancelación, nos plantamos en el aeropuerto de Beauvais alrededor de las 08:00 del viernes 15. Un poco de autobús, llegada a París, metro... y ya estábamos en nuestro 'hotel' de Montmartre. Y a partir de aquí turisteo!!

El primer día anduvimos (que no andamos) más que cualquier día en toda mi vida, y no es coña. Todo lo que en nuestro mapa parecía que estaba 'al lado' se convertía en un entresijo de largas avenidas que había que patear. Se puede decir que aprovechamos el día: Basílica del Sacre-Coure (im-presionante y con unas vistas increíbles), paseo por el barrio bohemio de Montmartre (frutería de la película Amelie incluida), Le Chat Noir, Moulin Rouge, Cementerio de Montmartre (increíble procesión de criptas-mausoleos), Iglesia de San Agustín, Parque de Monceau (con siestecita), Plaza Charles de Gaulle (aka Arco del Triunfo... dónde están las derrotas?), Campos Elíseos, Plaza de la Concordia, La Madeleine, La Ópera... y por la noche otra caminata de órdago para cenar vinito y cuscús con Lechu e Isa (mil gracias pareja!!!).


El segundo día fue algo más tranquilo, pero también desgastamos las zapatillas: Notre-Dame, Saint-Chapelle, comida a orillas del Sena, Jardines de Luxemburgo (otra siestecita), Iglesia de Saint-Sulpice, barrio de Saint-Germaine, Les Invalides, Academia Militar, Campos de Marte, Torre Eiffel (subida a pata para no variar!) y, por último, vistas nocturnas desde Trocadero. Casi nada!


El domingo nos dimos el 'capricho' de desayunar en el Starbucks (ellos ponían el café, nosotros las galletas!) y luego: Columna Vendome, mañana en el Museo del Louvre (increíble todo lo que tienen allí! no lo enumero para no aburrir, pero el museo me encantó), siesta en los Campos Elíseos, paseo por la orilla del Sena (Llama y Estatua de la Libertad incluidas) y vistas de París por la noche desde la escalinata del Sacre-Coure.


Y el lunes poquito más: compritas de regalos para la familia por Montmartre, refrigerio en el bar de Amelie, y de vuelta para España... para trabajar al día siguiente. Horror!

Sinceramente, París me ha gustado mucho más de lo que esperaba. Lo típico que de tanto decirte que te va a encantar y luego te decepciona, pues todo lo contrario. Me ha encantado! Seguro que volveré :P

domingo, agosto 24, 2008

Tierra Indalo y Oropesa

Mi segundo periodo vacacional lo dediqué a visitar con Lucía otra región de España que desconocía hasta el momento: Almería. Una zona que, como bien podéis imaginar, posee unos paisajes completamente opuestos a los que acababa de conocer en mi periplo por el Norte, pero que no por ello deja de ser una región más que interesante y atractiva.

Nuestro centro de operaciones (a.k.a. alojamiento) se encontraba en Cabo de Gata, una población con una localización inmejorable, lindando con un parque natural lleno de flamencos y a unos 20-30 km de Almería, lo que nos permitió desplazarnos a nuestro antojo por toda la región.

Los dos primeros días los pasamos bañándonos en Cabo de Gata, visitando la ciudad de Almería y, sobre todo, disfrutando (solos o en compañía) de la fantástica actividad del 'tapeo'. Sí, del tapeo, pero del tapeo en estado puro; es decir, tú pides tu consumición y a la vez eliges una tapa de la carta del bar. Precio: 2€. Puff, menudos pescaditos a la sal y menudas patatas a lo pobre que me metí entre pecho y espalda! De la ciudad destaco principalmente la Alcazaba (no sólo es preciosa, sino que también presenciamos 'by the face' una obra de teatro relatando la vida de 'Almansul') y la catedral (aunque sólo la vimos por fuera por culpa de unos discutibles horarios).

Los siguientes días los dedicamos a visitar otros pueblos de la región:
- San José, con las playas 'vírgenes' de Mónsul (donde se rodó la famosa escena de las gaviotas en Indiana Jones y La última cruzada) y de los Genoveses. Espectaculares. Además, el pueblo de casitas blancas cuenta con un bonito paseo marítimo lleno de puestecillos.
- Mojácar, que traducido debe significar algo así como 'el pueblo en cuesta'. Realmente pintoresco, con sus casitas blancas, sus subidas y bajadas, sus rincones escondidos, sus plazas y sus tiendas. La verdad es que nunca podría vivir allí, pero visitarlo merece mucho la pena. - Las Sirenas. Faro-mirador desde el que puedes disfrutar de todo el Cabo de Gata.
Posteriormente nos recorrimos los 600km que separan Almería de Oropesa del Mar (Castellón) para seguir haciendo un poco el vago en la casa de mis padres (sin mis padres, claro). Playa, piscina, playa, piscina, paseos... y una visita a las cuevas de San José (en Vall d'uxó) para disfrutar simultáneamente de un bonito paseo en barca rodeados de la caprichosa arquitectura subterránea.

miércoles, agosto 20, 2008

La ruta del Norte

Ahora que ya se han terminado las vacaciones, toca el turno de rememorarlas. Así con un poco de suerte la vuelta al curro se hará menos dura, que lo dudo.

El primer viaje de vacaciones propiamente dicho lo hice por el Norte de España con mi buen amigo bubu. El objetivo era hacer una rutilla 'enlatada' (a.k.a. en coche), por Asturias primero y por Cantabria después, a la vez que practicábamos algo de deporte aventura.

Los primeros días nos alojamos en Sebreño, un pueblo pequeño que está al lado de Ribadesella. La localización era perfeta porque estaba en el centro geográfico de todo lo que queríamos hacer por Asturias. El primer día, el del viaje, ya aprovechamos para visitar las preciosas playas del Aguilar y del Silencio, en el Concejo de Cudillero. Al día siguiente, el Descenso del Sella. Increíble. Me encantó la experiencia. El paisaje fantástico, el descenso sencillo y los 14km (salimos desde Arriondas) se nos hicieron cortos. Por la tarde visita a los lagos y al Santuario de Covadonga, con unas vistas realmente increíbles. Y por último, paseo por Ribadesella, con su bonito puerto y la playa de La Marina.
Playa del Silencio Lagos de Covadonga

El tercer día, otro plato fuerte: la ruta del Cares. Contratamos la excursión en un centro de multiaventura que, tras otra bonita ruta por los Picos de Europa, nos trasladó hasta Caín (León), pueblo de comienzo del 'paseo'. La ruta en sí no tiene mucha dificultad y consiste en recorrer un desfiladero de 12km de longitud que el río Cares ha ido erosionando a lo largo de los siglos. Las vistas, de nuevo, realmente espectaculares.

Ribadesella Ruta del Cares

El cuarto día tocó trasladarse a Cantabria, concretamente a nuestra segunda estación base en Santillana del Mar. Eso sí, el camino lo aprovechamos para visitar y darnos un bañito en Llanes (pueblo precioso) y San Vicente de la Barquera (que, a riesgo de repetirme, también es precioso).

Llanes San Vicente de la Barquera

El quinto día tocó tirar del coche. Primero, Cabezón de la Sal, el pueblo no tenía mucha cosa, pero sí que nos dió tiempo para visitar la interesante reproducción de un poblado cántabro. A continuación, Comillas, donde además de disfrutar de otro pueblo con mucho encanto también quedamos con mi compañera de estudios, Raquelita. Por último, Santillana del Mar, precioso^2 (ya me da vergüenza repetirlo) pueblo medieval, increíblemente cuidado, y donde no es nada difícil imaginarse a la gente paseando a caballo, con su espada al cinto y su vizcaína oculta tras la capa.

Santillana del Mar Laredo

El sexto día visitamos Laredo (un pueblo 'abenidormiado' con una playa inmensa y un bonito mirador), Santoña (espectacular y súper-cuidado pueblecito) y por último nos dimos un paseo por las playas de Isla/Queijo.

Santoña Isla/Queijo

El último día tocó viaje de regreso, eso sí, previa visita a mi abuela y mi tía en Reinosa.

jueves, julio 24, 2008

Trabajando en remoto

La semana pasada me tocó viaje de curro, y menudo viaje de curro! Después de casi 3 años en el proyecto donde tan sólo me habían enviado dos días a Boecillo (Valladolid) y un par de ida-vuelta-en-el-día a Barcelona, la semana pasada me enviaron, junto con Hairanakh nada más y nada menos que a los Bell Labs, en Murray Hill (NJ, USA). No está mal, no. Pero, aprovechando, decidimos quedarnos y pasar el fin de semana en New York.

bell labs

El motivo laboral es lo de menos. Pero los Bell Labs realmente me encantaron. Las instalaciones son enormes, tienen montón de equipos dedicados exclusivamente para la investigación y encima nos trataron genial (prácticamente nos sacaron todos los días a comer y a cenar). Así que en ese sentido ninguna queja. Pero, además, hubo varias cosas que me llamaron mucho la atención de los BL. Por un lado, el mini-museo que tienen a la entrada de sus instalaciones. Ahí estaban el primer transistor, la primera Alta Definición, los seis premios Nobel que han ganado, algún Emmy de la industria que otro (en un despacho), etc. Realmente impresionante. La segunda cosa que me llamó poderosamente la atención fue la gente. La edad media de los trabajadores de los Bell Labs rondará los 40 años y, viniendo de un país como España donde si no eres 'jefe' con gente a tu cargo a partir de los 30-35 años es que eres un perdedor, pues la verdad es que no deja de sorprender gente de 50 años 'picando código'.

Curramos mucho, pero el trabajo fue muy productivo. Así que después de 3 días y medio encerrados en un despacho, trabajando simultáneamente en New Jersey y en Madrid, y comiendo hasta reventar, por fin el viernes por la tarde pudimos comenzar con el turisteo. Objetivo: el Empire State Building, en New York. Y allá que fuimos. Aconsejados por nuestros colegas belllabianos, dejamos el coche en Weehawken y cogimos un ferry hasta Manhattan. Recorrimos toda la calle 34 y, después de localizar el hotel que teníamos 'reservado' para el día siguiente, encontramos el Empire sin problemas. Cola, cola, cola, cola... y por fin conseguimos subir a los 381 m de altura del edificio. Como no podía ser de otra forma, las vistas son espectaculares. El último ferry que podíamos cogernos para regresar era el de las 20:00, así que tampoco pudimos hacer mucho más esa tarde.

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Vista del skyline Vista Empire Dársena 11 Zona Cero

El día siguiente tocó madrugón. Salimos del hotel en New Providence y enfilamos a Manhattan. No veáis lo que mola entrar con tu coche alquilado automático por el Lincoln Tunnel, aparecer en Manhattan, conducir por la 7th Ave, parar en la puerta del hotel y decirle al botones "toma, llévatelo al parking". Ja! Bueno, de ja! poco. Cuando fuimos a hacer el check-in nos encontramos con cierto problemón. Resulta que aquí el menda había hecho la reserva para el sábado equivocado... ups! Después de un corto (pero eterno) tiempo de espera, resultó que sí tenían habitaciones libres en el hotel y pudimos resolver 'mi cagada' sin grandes bajas. Resuelto el entuerto, vorágine de turismo: city hall, zona cero, distrito financiero, ferry ida-vuelta a Staten Island para ver la Estatua de la Libertad, comida en el McDonald's, zona portuaria, puente de Brooklyn, Estación Central, St. Patrick's, Times Square, Toys'R Us y cena en el Planet Hollywood. Acabamos reventados.

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Broadway con Wall St. Más skyline Estatua de la Libertad Puente de Brooklyn

Y el domingo pues con más calma. Un poquito Central Park bajo un sol abrasador (la gente corriendo la media maratón y un triatlón... insensatos!), paseos por los puestecillos y al aeropuerto... eso sí, ignorando al GPS para poder atravesar el puente de Brooklyn como unos señores con nuestro Ford Focus versión americana.

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Señales de tráfico St Patrick's Times Square Central Park

Realmente un viaje al que no se le puede pedir mucho más, por menos... bueno, tan sólo me queda el mal sabor de boca de no haber conseguido hacerle un favor a un amigo (que encima se casa en ná!)... me queda el consuelo de haberlo intentado :)